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UISG Catholic Care for Children International
Posted on septiembre 16, 2022

Marcos Internacionales guía del cuidado de los niños

Hna. Jean Quinn, DW,
directora ejecutiva, UNANIMA Internacional

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“El niño, para el pleno y armonioso desarrollo de su personalidad, debe crecer en el seno de la familia, en un ambiente de felicidad, amor y comprensión”,


Preámbulo de la Convención de Naciones Unidas: de los Derechos del Niño.

La familia es la unidad social fundamental de todas las sociedades modernas. Es la base a partir de la cual aprendemos a comunicarnos, empatizar, comprometernos y adaptarnos a las estructuras vitales.

Sin embargo, muchas familias en nuestro hogar global sufren experiencias dolorosas y traumáticas como la falta de vivienda, la violencia, la pobreza y el hambre. Muchos experimentan estas situaciones simultáneamente, lo que lleva a la separación de los niños de sus padres cariñosos y acogedores. Estos niños pueden terminar en instituciones, en sistemas de acogida o en otras formas de cuidado infantil alternativas, pero ninguna de estas opciones es una sustitución sostenible de la unidad familiar. Dados los impactos negativos del cuidado institucional en los resultados del desarrollo y el bienestar de los niños, es esencial que todos trabajemos para reducir el número de niños en cuidado alternativo y reunir a los niños con sus familias cuando sea posible. Se estima que 2,7 millones de niños de hasta 17 años podrían estar viviendo en instituciones de cuidado en todo el mundo. The Lancet en 2020 utiliza datos de 2015 y estima que el número de niños en instituciones en todo el mundo es de alrededor de 5,4 millones Poner fin al cuidado institucional es una prioridad de los derechos humanos. Por lo tanto, el trabajo de Catholic Care for Children se guía por los siguientes cuatro marcos internacionales muy importantes que se relacionan específicamente con los niños.

Convención de Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño (UNCRC)

La Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño es un acuerdo de los países que se han comprometido a proteger los derechos de los niños. También explica quiénes son los niños, todos sus derechos y las responsabilidades de los gobiernos. Todos los derechos están conectados, son igualmente importantes y no les pueden ser arrebatados a los niños. El documento sobre los Derechos del Niño es exhaustivo e internacionalmente vinculante. Fue adoptado por la Asamblea General de la ONU en 1989 y es el tratado de derechos humanos más ratificado de la historia: la Santa Sede se unió a 149 estados para ratificar la UNCRC. A continuación se presentan los cuatro principios generales de la convención:

  • Los derechos enunciados en la presente Convención se aplicarán a todos los niños sin distinción alguna. (Artículo 2)
  • En todas las medidas que se tomen concernientes a los niños, la consideración primordial a que se atenderá será el interés superior del niño. (Artículo 3)
  • Se garantizarán en la máxima medida posible el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo del niño. (Artículo 6)
  • Se garantizará al niño expresar su opinión libremente y se tendrá en cuenta en todos los asuntos que afectan al niño. (Artículo 12)

Directrices de Naciones Unidas para las Modalidades alternativas de cuidado 

Las Directrices para las Modalidades alternativas de cuidado de los niños surgieron del reconocimiento de vacíos significativos en la implementación de la Convención de las Naciones Unidas sobre los Derechos del Niño para millones de niños en todo el mundo que no tienen o corren el riesgo de perder el cuidado de sus padres. Por lo tanto, la comunidad internacional se ha unido y ha desarrollado estas Directrices para las Modalidades alternativas de cuidado de los niños.

Las Directrices proporcionan un marco que garantiza que los gobiernos cumplan los derechos de los niños a una atención de calidad en las familias de origen y en el cuidado alternativo. Destacan la necesidad de políticas y prácticas convenientes en relación a dos principios básicos: la necesidad y la adecuación.

En el núcleo de la necesidad está el apoyo necesario a los niños para que puedan permanecer con sus familias y ser cuidados por ellas. Retirar a un niño (incluidos los niños con discapacidades) de su familia debe ser el último recurso y, antes de tomar tal decisión, se requiere una evaluación participativa rigurosa.

En cuanto a la adecuación, las Directrices para el cuidado alternativo de los niños definen una gama de opciones de cuidado alternativo adecuadas. Todo niño que necesita cuidado alternativo presenta exigencias específicas con respecto a la necesidad del cuidado. Estas necesidades incluyen cuidados a corto o largo plazo, así como mantener a los hermanos juntos. La opción de cuidado elegida debe adaptarse a las necesidades individuales del niño. La adecuación del emplazamiento debe revisarse periódicamente para evaluar la necesidad de proporcionar cuidados alternativos y la viabilidad de la potencial reunificación con la familia. Las Directrices enfatizan la importancia de promover el cuidado de los padres y prevenir la separación de las familias. El espíritu de las Directrices está profundamente arraigado en el trabajo del movimiento Catholic Care for Children.

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible de Naciones Unidas

Los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la Naciones Unidas son otro marco importante para el trabajo de Catholic Care for Children. Los objetivos descritos en los ODS no se pueden alcanzar sin el cumplimiento de los derechos del niño. Son de alcance universal, y su llamada a no dejar a nadie atrás pone a los más vulnerables del mundo, incluidos los niños, en el primer lugar de la agenda. Todos los objetivos están inextricablemente vinculados a los derechos humanos y, específicamente, a los derechos humanos de los niños.

Una parte fundamental del cumplimiento de las metas de los ODS se centra en la familia. La importancia de la familia se refleja en muchas políticas públicas nacionales. En 2010, el exsecretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, afirmó que “el alcance de los objetivos de desarrollo depende de cómo se empodera a las familias para contribuir al logro de esos objetivos. Por lo tanto, las políticas que se centran en mejorar el bienestar de las familias y los niños, sin duda, beneficiarán el desarrollo”. Además, en 2009, el Observador Permanente de la Santa Sede ante Naciones Unidas destacó la importancia del cuidado de los niños por parte de los padres y la familia ante la Comisión 3ª de la Asamblea General de Naciones Unidas. A pesar de estos sentimientos, faltan datos desagregados globales sobre las familias. Esto llevó a Ban Ki-Moon, en 2014, a pedir a los gobiernos y a las partes interesadas pertinentes que apoyaran la recopilación de datos y la investigación sobre cuestiones relacionadas con la familia y la infancia.

UNCRC resolución anual

Cada año la Asamblea General de la Naciones Unidas adopta una resolución sobre los Derechos del Niño que se centra en diferentes temas. En 2019, la resolución de Naciones Unidas se centró por primera vez en los niños sin padres. La Resolución sobre los derechos del niño centrada en los niños sin cuidado parental (A/RES/74/133) insta a los gobiernos a reconocer los derechos de los niños que han perdido o corren el riesgo de perder el cuidado parental. Reconoce que los niños sin el cuidado de sus padres tienen más probabilidades de experimentar violaciones de derechos humanos que otros niños, y ofrece recomendaciones sobre el cuidado alternativo para los niños.

La resolución recomienda que los gobiernos preparen adecuadamente a los jóvenes en cuidados alternativos para la integración en la sociedad y la vida independiente cuando superen la edad del sistema. También enfatiza la importancia de incluir a los jóvenes en los procesos de toma de decisiones cuando estas les afectan especialmente a ellos. Esta resolución urge a los estados a fortalecer los sistemas de protección y bienestar infantil, mejorar los esfuerzos de atención y reforma, y evitar la separación innecesaria de los niños de sus padres. Esta resolución se basa en las Directrices para las modalidades alternativas de cuidado de los niños y las convenciones regionales pertinentes, como la Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos.

Evaluación de las políticas basadas en normas internacionales

Los siguientes puntos pueden ser considerados al evaluar las políticas nacionales y congregacionales a la luz de las normas internacionales.

  • ¿Qué aspectos del marco internacional del cuidado se reflejan en el ámbito del cuidado de las políticas nacionales de mi país o del servicio de mi congregación religiosas?
  • ¿Se reconoce a los niños como titulares de derechos y se reconoce su derecho a crecer en familias?
  • ¿Se es consciente de que la separación de un niño de la familia debe ser una acción de necesidad y último recurso?
  • ¿Se garantiza la disponibilidad de opciones de cuidado alternativas adecuadas a las necesidades individuales de los niños que requieren cuidado y protección?
  • ¿Se incluye un plan nacional y congregacional claro para la desinstitucionalización del sistema de cuidado y el desarrollo de cuidados centrados en la familia y otras opciones alternativas apropiadas?
  • ¿Se es consciente de que la pobreza por sí sola nunca es la principal justificación para que los niños sean separados de su familia y ubicados en cuidado alternativo?
  • ¿Promueve y apoya el desarrollo y la implementación de una variedad de servicios de apoyo familiar apropiados como medidas preventivas para garantizar que los niños puedan ser cuidados en sus familias?
  • ¿Cuenta con procedimientos, orientación y normas apropiadas para garantizar la aplicación y supervisión efectivas?

Este artículo es de la publicación “Una familia para cada niño”. Lea la publicación completa aquí.

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