En abril, en el Instituto de Educación Especial de Kenia (KISE), la Asociación de Hermanas de Kenia (AOSK) se unió a socios globales y regionales en la Conferencia Misean Cara, con especial énfasis en el futuro de los niños con discapacidad.
Celebrada bajo el lema “Niños con discapacidad: un enfoque integral para el cuidado, la inclusión y el empoderamiento”, la conferencia reunió a Asociaciones Nacionales de Religiosas de Kenia, Uganda, Malawi y Zambia, junto con congregaciones, profesionales y representantes estatales que trabajan en el cuidado y la protección infantil. El encuentro propició un espacio para conversaciones prácticas sobre salvaguarda, inclusión y la transición hacia el cuidado basado en la familia.
La presencia de AOSK se basó en su labor continua a través del programa de Catholic Care of Children Kenia (CCCK). Durante una sesión plenaria, la Hna. Hedwig Muse, Directora del Programa AOSK-CCCK, compartió logros que reflejan años de trabajo constante, a menudo complejo, entre bastidores.
En colaboración con 145 instituciones católicas de cuidados infantiles, el programa ha apoyado una transición gradual pero deliberada de los cuidados institucionales a alternativas basadas en la familia, sin perder el carisma tradicional de las congregaciones de cuidar a los niños. Este equilibrio ha sido fundamental para generar confianza y sostener el cambio.
Los resultados comienzan a ser evidentes. Más de 6000 niños han salido de los cuidados institucionales, la mayoría reunidos con sus familias, mientras que otros han encontrado apoyo a través de arreglos de cuidado alternativos. Estos resultados no son casuales; son producto de esfuerzos coordinados que incluyen la colaboración gubernamental, la capacitación continua y un énfasis creciente en el fortalecimiento de las familias como primera línea de atención.
Más allá de las políticas y los sistemas, las conversaciones en KISE señalaron una realidad más profunda: apoyar a los niños con discapacidades requiere más que buena voluntad. Requiere alineación entre instituciones, familias y comunidades, y un compromiso para responder tanto a las necesidades visibles como a las menos visibles.
